La actividad del INDH, que continuará en el segundo semestre, se desarrolló con 50 estudiantes de San Juan de la Costa y Calbuco. Las jornadas combinaron instancias teóricas con actividades lúdicas y prácticas.
La sede de Los Lagos del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) trabajó durante dos meses en establecimientos educacionales de zonas apartadas de la región para el desarrollo de su proyecto “Aula Viva”. El programa busca fortalecer las capacidades de aprendizaje y defensa del medio ambiente en niños, niñas y adolescentes, promoviendo su rol activo en proteger su entorno. Participaron de la experiencia 50 estudiantes de enseñanza media de San Juan de la Costa y Calbuco.
La jefa (s) de la sede, Johanna Guala, señaló que el mandato del INDH “debe traducirse en acciones concretas que articulen los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente y la interculturalidad, colocando en el centro a la niñez y la adolescencia. El trabajo con los establecimientos ha sido una experiencia altamente enriquecedora, lo que refuerza la necesidad de fortalecer el despliegue en las zonas más aisladas de la región”.
Además, la profesional destacó “la necesidad de diseñar líneas de acción con pertinencia territorial que aseguren que los estudiantes de estos sectores accedan desde temprana edad al conocimiento y al ejercicio efectivo de sus derechos, promoviendo así la formación de una ciudadanía más informada, consciente y comprometida con la sostenibilidad medio ambiental de su entorno”.
Desarrollo de Aula Viva
El proyecto “Aula Viva” se desarrolló a través de cuatro módulos formativos, implementados en el Liceo Antulafken, ubicado en la localidad de Puaucho en la comuna de San Juan de la Costa, y en la Escuela El Sembrador de Chope, que está en la isla Puluqui, en la comuna de Calbuco. En cada sesión se combinaron instancias teóricas con actividades lúdicas y prácticas, apoyadas con materiales didácticos y guías diseñadas específicamente para fomentar la participación y el aprendizaje significativo.
En cuanto a los contenidos, los módulos abordaron ejes fundamentales como la relación entre derechos humanos y derechos ambientales, el marco normativo regional, con énfasis en el Acuerdo de Escazú y el desarrollo de herramientas para diagnosticar y planificar iniciativas concretas de cuidado ambiental dentro de los propios establecimientos educativos.
De cara al segundo semestre, el proyecto contempla dos hitos complementarios: una salida pedagógica a una experiencia local de conservación ambiental y la participación activa del estudiantado en la Feria de Educación en Derechos Humanos, iniciativa organizada por la sede del INDH en conjunto con la Mesa Regional de Derechos Humanos. Ambas actividades buscan consolidar lo aprendido y vincularlo con experiencias reales, fortaleciendo una ciudadanía ambiental consciente y comprometida con la efectiva protección de sus derechos.