Columna de opinión: Los Archivos del Cardenal

Columna de opinión: Los Archivos del Cardenal

Julio 25, 2011

Por Lorena Fries Monleón, Directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

Televisión Nacional de Chile estrenó ayer el primer capítulo de la miniserie Los Archivos del Cardenal, basada en la historia de la Vicaría de la Solidaridad durante los años de la dictadura, y que nos presenta de entrada el caso de los 15 campesinos encontrados en 1978 en los hornos de Lonquén, secuestrados y asesinados por Carabineros durante la dictadura de Augusto Pinochet. Varias aristas se abren a la luz de esta serie que llegará a la inmensa mayoría de chilenos y chilenas.

Por una parte, la que refiere al rol que puede y debe cumplir la televisión pública en una sociedad democrática como la nuestra, con una historia reciente dolorosa y por tanto difícil de tratar, con protagonistas directos aún vivos y con heridas que permanecen abiertas para muchos. En efecto, es propio de la televisión pública contribuir a cumplir con el deber del Estado de dar garantías de no repetición en relación con los hechos ocurridos en nuestro país en materia de graves violaciones a los derechos humanos. Su razón de ser -junto con la de educar- es promover una cultura e identidad basadas en nuestra historia y memoria desde una perspectiva que ponga en el centro la dignidad y el respeto de las personas permitiendo a la vez, el acceso de la mayoría de los chilenos/a a una información que circula con dificultad y de manera  fragmentada aún en la sociedad chilena.

Por otra parte, pareciera abrirse un debate que se expresa en las diversas interpretaciones que existen sobre las causas que motivaron los crímenes ocurridos durante la dictadura, cuestión que seguramente seguirá su curso en el tiempo y que es parte del debate plural y democrático. Lo que no está en cuestión es el consenso de la población en torno a los hechos ocurridos, como lo demuestra una reciente encuesta aplicada por el INDH y que evidencia que un 80% de los chilenos considera que durante el régimen militar se violaron gravemente los derechos humanos. Es en este campo donde no pueden admitirse tendencias revisionistas y negacionistas las que constituyen no sólo un atentado a las victimas sino que a la sociedad chilena en su conjunto. La memoria, ésta memoria, está profundamente ligada al derecho a la verdad y a la justicia en países que, como Chile, han sufrido violaciones sistemáticas y generalizadas de los derechos humanos. Así lo ha refrendado el Estado y sus instituciones.

Conocer lo que ocurrió entre 1973 y 1989 y resaltar el papel que cumplieron las iglesias, así como  los defensores de derechos humanos que actuaron defendiendo, asistiendo, e incluso escondiendo a los perseguidos por el aparato de seguridad de la dictadura, es un homenaje que la sociedad le debía a estos actores. El Instituto Nacional de Derechos Humanos se enorgullece de contar entre sus consejeros con María Luisa Sepúlveda, Claudio González, Enrique Nuñez y Roberto Garretón, quienes tuvieron un rol protagónico en esta historia y los que a través de su participación en esta institución permiten darle continuidad, actualizar y proyectar el campo de los derechos humanos a todos y todas en nuestro país.

 

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  • pilar aguilera dijo:

    Me parce muy bien que hoy en día exista una institución que vele por los derechos humanos aqui en chile, aunque antes no se haya respetado las otras instituciones como lo es la ONU, pienso que aún aquí en Chile no se está respetando algunos derechos como la educación, salud etc. Bueno quería expresar mi opinión..Atte. PILAR AGUILERA

  • pilar aguilera dijo:

    En relación a la serie Los Archivos del Cardenal, puedo afirmar que hoy 2011, aún existen personas que no sabían que en esa epoca, se torturó de esa manera, ya que se sembró mucho miedo y la gente estuvo aterrorizada. Yo viví mi infancia en eseapoca y aún recuerdo las patrullas de militares que merodeaban la comuna de Paine y alredeores sacando a media noche a los campesinos de esos lugares, 24 de bril, Escorial, El Transito, Huelquén, etc…como estuvieran, a pie pelado, con ropa o sin ropa, ahora aún existen en el recuerdo de su familiares como detenidos desaperacidos…siempre con la esperanza de que volverán….

    Pilar aguilera, licenciada en trabajo social

  • Humberto Reyes dijo:

    Para las Iglesias Católica y Evangélicas era un deber cristiano ayudar a los perseguidos por la Justicia en esos días, a pesar que sabíamos que eran delincuentes y terroristas.