Directora del INDH dicta charla magistral en Corte de Apelaciones de Rancagua

Directora del INDH dicta charla magistral en Corte de Apelaciones de Rancagua

Marzo 21, 2011

La problemática situación carcelaria en Chile: El hacinamiento y la falta de rehabilitación en los centros de reclusión

Marzo 21, 2011 por alejandra sepulveda

 En una visita a la ciudad de Rancagua, la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos Lorena Fríes, habló sobre la difícil situación y los cambios que hay que realizar en el sistema penitenciario chileno. “Si queremos no llenar las cárceles de personas, tenemos que poner un filtro a la entrada y tenemos que asegurar a la salida, que esas personas no van a reincidir”.
La directora del INDH Lorena Fríes dictó una charla sobre los DDHH en las cárceles chilenas en la Corte de Apelaciones de Rancagua.

 Por: Felipe Alvear Silva /Fotos: Nico Carrasco – Marco Lara

Chile está sufriendo una crisis carcelaria. Desde hace años, nuestro país ha concentrado una cantidad cada vez más alta de reclusos en los centros penitenciarios lo que ha provocado un colapso, que recordemos, tuvo su punto más álgido con el incendio ocurrido el 8 de diciembre pasado en la Cárcel de San Miguel, tragedia donde fallecieron 83 reos, varios de ellos por delitos de baja connotación social, incluso algunos sin siquiera haber sido condenados.

En este momento, el país cuenta con una población penal que supera los 55,7 mil reos -3 mil de los cuales están en la Región de O’Higgins-, mucho más de los 33 mil que deberían estar considerando la capacidad total de los centros, ya sean estatales o concesionados por el Estado. El problema ha sido materia de estudio y los resultados son todos más o menos los mismos: problemas de hacinamiento con condiciones inhumanas, de la aplicación de los regímenes de castigo y por sobre todo la insuficiencia de recursos para la rehabilitación.

Para hablar sobre este importante tema, la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos Lorena Fríes, se reunió con distintas autoridades regionales para plantear los temas que existen hoy en los recintos penitenciarios del país, especialmente relacionados con el tema de los Derechos Humanos. Durante la charla realizada en la Corte de Apelaciones de Rancagua -que estuvo encabezada por la máxima autoridad del Poder Judicial de la región, ministro Carlos Aránguiz-, la directora del instituto de DDHH indicó que al igual que en otros lugares del país, en la Región de O’Higgins se han recibido denuncias de torturas y tratos vejatorios.

En este punto, el Comité contra la Tortura de la Corte Suprema emitió un pronunciamiento sobre la situación a través de la fiscal del comité, Mónica Maldonado, quien señaló que existen prácticas como la aplicación de castigos en celdas solitarias, sin muebles ni servicios higiénicos, donde los internos pasan hasta 10 días en completa oscuridad, sin posibilidades de salir a los patios, aislados del resto de la población penal y sin derecho a visita. Incluso, el Comité contra la Tortura de la Convención Interamericana de Derechos Humanos señaló que si bien reconocía los esfuerzos del Estado de Chile, le recomienda tener cuidado con “los abusos y sanciones injustificadas en la aplicación del régimen penitenciario”, y al mismo tiempo instó a “adoptar medidas eficaces para mejorar las condiciones materiales de los centros penitenciarios, reducir el hacinamiento existente y garantizar las necesidades fundamentales de todas las personas privadas de libertad”.

Por otra parte, Lorena Fríes resaltó la intención del Ministerio de Justicia de liberar a las personas que cometieron delitos menores que no afectan directamente la integridad de las personas, de manera de terminar con el hacinamiento y la insalubridad que eso conlleva. Pero de acuerdo a la opinión de la experta, este trabajo debe ir acompañado de una política que regule el ingreso de los condenados e imputados a las cárceles.

Directora del INDH Lorena Fríes

 “Somos el segundo país de América con más gente privada de libertad”

Tras la charla realizada en la Corte de Apelaciones de Rancagua, la abogada -Master en Derecho Internacional de DDHH- y directora del INDH Lorena Fríes, se dio un tiempo para conversar con El Rancagüino sobre la situación carcelaria del país, destacando, por sobre todo, la errada política de sanciones que encarcela actitudes punibles que podrían tener salidas alternativas.

Contextualizando, ¿cómo estamos a nivel mundial?

“A nivel regional –continental-, que es el dato que tengo, somos el segundo país en América, después de Estados Unidos, con más gente privada de libertad cada 100 mil habitantes. Estamos en los 55 mil 700 reclusos a lo largo de todo el país, tomando en cuenta que la infraestructura es para 33 mil, es decir, están sobrando 17 mil personas dentro del sistema carcelario. Hay que señalar la situación de las mujeres privadas de libertad, que también están con hacinamiento incluso más que los hombres; casi el 84 por ciento de las mujeres que se encuentran en la cárcel son madres, y no tienen redes de cuidado para sus hijos e hijas, por lo que muchos de ellos están dentro de las cárceles también”.

¿Qué pasa con el tema del hacinamiento en Chile?

“Es un problema histórico, que se viene arrastrando durante años, y que el informe anual de los Derechos Humanos señaló que era una de las principales preocupaciones. Lamentablemente lo que pasó en la Cárcel de San Miguel nos ayudó para poner este tema en el tapete y para que el gobierno del Presidente Piñera, a través del Ministerio de Justicia, asumiera esto como una gran causa del país. En este sentido nosotros apoyamos lo que está haciendo el Ministro de Justicia, en el sentido de que no se trata sólo de descomprimir las cárceles construyendo más cárceles para que estén más holgados, sino que se trata de mirar qué personas en realidad deberían estar en la cárcel”.

¿Hay gente que debería cumplir sus condenas no necesariamente privados de libertad?

“Recordemos que en el caso de San Miguel murió una persona quemada por piratear CDs y otra por no haber pagado una multa; hay una cantidad de delitos que no requieren esa pena. Primero habría que reservar la cárcel para los más peligrosos; también sería bueno segmentarlos, ponerlos a cada uno de acuerdo a la peligrosidad que tienen; y tercero ponerse a mirar los reglamentos penitenciarios, porque el hacinamiento es una cosa, pero también las condiciones internas, la falta de higiene, la falta de salubridad, el régimen de encierro que muchas veces supera las 15 horas. Pero por sobre todo, mirar la política criminal que durante los últimos años se ha realizado en Chile, que siempre quiera más penas y más gente en la cárcel”.

¿Hay, también, un problema con las personas en situación de prisión preventiva?

“Hay que ver, porque efectivamente el número de reclusos que están en condición de prisión preventiva ha bajado, y ha bajado producto de la Reforma Procesal Penal. Pero no es ese, ahora, el principal problemas del sistema penitenciario de Chile, el principal problema es que tenemos muchas conductas punibles cuya pena es la privación de libertad, cuando se puede sancionar sin necesariamente la reclusión de las personas; en este sentido, el llamado es a potenciar las sanciones preventivas”.

¿Hay torturas en las cárceles chilenas?

 “Las torturas no son una práctica sistemática dentro de las cárceles chilenas, como sí fue durante la dictadura, pero no obstante hay, ya que existen denuncias por torturas y nosotros estamos mirando esos temas. Nos estamos preocupando también de la gama de derechos que tienen que ver con la discriminación, porque hay colectivos históricamente discriminados, como los niños y adolescentes privados de libertad, las personas que pertenecen a minorías étnicas y las personas que han optado por otras opciones sexuales”.

 Por último, ¿qué pasa con el tema de la rehabilitación?

 “No hay, o es muy bajo. Por ejemplo: los centros de educación y trabajo, no agrupan más del 3 por ciento de la población penal activa; pese a los esfuerzos que está haciendo el Estado chileno, la rehabilitación y resocialización es bajísimo. Si queremos no llenar las cárceles de personas, tenemos que poner un filtro a la entrada y tenemos que asegurar a la salida, que esas personas no van a reincidir”.

 Fuente: www.elrancaguino.cl