Lorena Fríes y el Instituto de DD.HH.: “No puede accionar a espaldas del Presidente y de sus ministros”

Lorena Fríes y el Instituto de DD.HH.: “No puede accionar a espaldas del Presidente y de sus ministros”

Agosto 4, 2011

“Lamentablemente, hay dos almas en el mundo de los DD.HH.”, dice su directora. Recalca que la cita con el Presidente la pidió el Instituto y que “la autonomía está en lo que se señala y no con quien se reúne”.

Aunque la sorprendieron, la directora del Instituto de Derechos Humanos, Lorena Fríes, se toma con calma las duras críticas que lanzó a su gestión la emblemática abogada del mundo de los DD.HH., Pamela Pereira, quien acusó a dicha entidad de ser “complaciente con el Gobierno” y dijo que su directora parecía “una jefa de servicio” por haberse reunido con Sebastián Piñera en La Moneda sin informarle al consejo del Instituto, al cual renunció hace unos días. Y es que, reconoce, hay “dos miradas” en el mundo de los derechos humanos, que tienen que “convivir”. Para Fríes, no basta con dar la pelea en el tema acciones legales, sino que también hay que promover estos derechos y respaldar a la sociedad civil cuando se organiza frente a la vulneración de estas garantías.

La promoción y la defensa, “van de la mano. Tiene que haber educación en DD.HH. y también acciones legales, pero a veces éstas no son las más eficaces para lograr cambiar una práctica”. Luego agrega enfática: “Los Institutos de derechos humanos en el mundo no pueden accionar a espaldas del Presidente de la República y sus ministros y de los otros poderes del Estado. Así como tenemos la posibilidad de denunciar, tenemos la posibilidad de representarles a las autoridades cómo estamos mirando el país. Así lo hice en la reunión con el Presidente Piñera”. Y este viernes, junto al Consejo, se juntará con el nuevo ministro de Justicia, Teodoro Ribera.

-Pereira dijo que su cita con Piñera fue como si Ud. fuera jefa de servicio y no le contó al Consejo…

-No hay un problema de forma. Esa reunión fue solicitada desde el Instituto. ¿La razón? Debemos estar constantemente -así lo establece la ley- colaborando para que los órganos del Estado garanticen de mejor manera los DD.HH. En muchos casos significa una reunión concreta; en éste planteé la reforma a la Ley Antiterrorista y que se avance rápidamente en la ley anti discriminación. Le hicimos ver a Piñera el tema de la violencia policial a raíz de las manifestaciones sociales. Y el Presidente escuchó respetuosamente y recibió nuestra opinión.

-También Pereira criticó su almuerzo con la jefa de asesores del Segundo Piso, María Luisa Brahm.

-Esto también fue solicitado y tiene que ver con las gestiones que hacen los distintos poderes autónomos para que el Gobierno escuche lo que nosotros tenemos que decir. Esto no es fácil porque por una parte tenemos que colaborar, por otra educar y por otras denunciar, todo eso es un equilibrio que permite ir de menos a más.

“No podemos centrarnos en una sola cosa”

-¿Por qué no presentaron acciones legales en el caso de la cárcel de San Miguel y de Isla de Pascua?

-Insisto, la gama de herramientas son altas. En el caso de la cárcel, apoyamos el debate por la gran preocupación por todas las personas que están privadas de libertad. Y estamos haciendo un seguimiento a las medidas que se plantearon por el Ministerio de Justicia. Hemos visitado las cárceles y hemos constatado que allí se cumplan los DD.HH. Cuando vemos que no se hace, le representamos a la autoridad y en casos graves, llevamos querellas. En el caso de San Miguel, además, había un fiscal del Ministerio Público empeñado en eso. Y es rol del Instituto el promover que todos los órganos del Estado cumplan con su función, que cuando tienen que defender ciudadanos lo hagan bien. Ahí hemos estado, como lo hicimos con los comuneros mapuches. La autonomía está en lo que se señala y no con quien se reúne.

-¿En las reuniones del Consejo, Pereira planteó estas críticas?

-Sí. Ella planteó algunas críticas, pero en general en los temas duros, el Consejo actúa por unanimidad o mayoría, como establece la ley.

-Su mirada y la de Pereira, ¿reflejan las dos almas que existen en el mundo de los DD.HH.?

-Lamentablemente, existen dos almas en el mundo de los DD.HH. y es rol del Instituto unir esas dos almas y darles una continuidad. Las personas que vivieron en carne propia las atrocidades de la dictadura debieran entender mejor que nadie que ese campo tiene que unirse también a otros en materia de DD.HH.; el Instituto debe hacer ese vínculo entre el pasado, el presente y el futuro… no puede estar centrado en una sola cosa. Debemos dar respuesta al gran campo de los DD.HH. -diversidades sexuales, demandas de los inmigrantes- y ese es el desafío. Y la garantía del Instituto es la pluralidad de la gente que compone su dirección del Instituto: hay víctimas de violaciones a los DD.HH. durante la dictadura. Yo me asumo como una víctima de la discriminación de género y cada uno tiene alguna aproximación al tema.

Fuente: La Segunda