En el marco del Día de las Víctimas de Desaparición Forzada en el encuentro del INDH se abordaron diferentes desafíos que persisten en materia de verdad, justicia, reparación y no repetición.
La invitada argentina María Adela Antokoletz, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, compartió su testimonio en la búsqueda de su hermano Daniel Antokoletz, detenido desaparecido de la dictadura argentina.
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la sede de Coquimbo del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), junto a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de la IV Región, realizó el conversatorio “18.981 días de búsqueda” en el Centro Cultural Santa Inés de La Serena. La actividad reunió a autoridades, especialistas, familiares y público general en un espacio de memoria y reflexión.
El panel estuvo integrado por María Adela Antokoletz, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y miembro de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM); Paulina Zamorano Valenzuela, abogada y jefa del Programa de Derechos Humanos de la Subsecretaría de dicha cartera; y el ministro Sergio Troncoso Espinoza, titular de la Corte de Apelaciones de La Serena y ministro en visita extraordinaria para causas de derechos humanos. La conversación fue moderada por Tarcila Piña Riquelme, jefa regional del INDH Coquimbo.
Durante la jornada se abordaron diferentes desafíos que persisten en materia de justicia y reparación. La invitada argentina María Adela Antokoletz compartió su testimonio en la búsqueda de su hermano Daniel Antokoletz, detenido desaparecido de la dictadura argentina. “Yo traté de mostrar las diferencias entre Chile y Argentina en cuanto la represión, pero al final todos concluían lo mismo: una igual represión y un igual sentir como familiares de detenidos desaparecidos”, señaló.
La representante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora también destacó la fuerza de los símbolos en las luchas por memoria y verdad, refiriéndose especialmente a la emoción que provoca la Cueca Sola que interpretada durante la actividad. “Cada vez me asombra más la fuerza que tienen los símbolos. La Cueca Sola no es un baile común, nos está diciendo algo más profundo, y por eso emociona tanto”, expresó María Adela Antokoletz
Ana Merino, integrante de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de la IV Región, valoró positivamente la instancia. “Me pareció excelente e importante que se hiciera el conversatorio. Hubo muy buena convocatoria y excelentes invitados. Quedamos con ganas de realizar otro encuentro, porque la gente aprendió bastante”, aseguró la defensora de derechos humanos.
Jefa regional del INDH
La jefa regional del INDH, Tarcila Piña, destacó el valor de la actividad. “Como INDH estamos muy satisfechos con este conversatorio, porque fue un espacio de reflexión y homenaje a quienes ya no están. La memoria es un imperativo ético y moral para nuestra sociedad y transmitirla a nuevas generaciones es clave para que el olvidó, el negacionismo y los discursos de odio no se interpongan en nuestra convivencia democrática.”
Con este conversatorio, el INDH Coquimbo reafirmó su compromiso con la promoción y defensa de los derechos humanos, destacando la verdad, justicia, reparación y no repetición como pilares fundamentales para la democracia.