La sede del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), que está a la espera de los antecedentes del servicio de minería, realizó en 2018 un informe que detectó una extrema situación de vulnerabilidad en este territorio.
La sede de Atacama del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) envió un oficio al Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) donde solicita antecedentes por el socavón registrado en la comuna de Tierra Amarilla en el contexto de faenas mineras de la empresa Ojos del Salado. En el documento se le pide al servicio conocer las investigaciones que desarrolla y sus eventuales conclusiones ante este hecho, que ha causado inquietud entre los habitantes de esta zona.
Además de la solicitud, la sede se contactó con el alcalde de Tierra Amarilla, Cristóbal Zúñiga, y el concejo municipal, en busca de elementos involucrados en esta situación. El 6 de octubre pasado la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) resolvió formular cargos a la compañía minera titular del proyecto Alcaparrosa: uno por una infracción gravísima, otro por una infracción grave y dos por infracciones leves. El agujero, que se detectó el pasado 30 de julio, tiene en la actualidad más de 60 metros de profundidad, según la SMA.
El equipo de la sede también entrevistó a vecinos del sector y está a la espera de la respuesta del oficio al Sernageomin enviado el pasado 20 de septiembre. En este documento se pide al Servicio antecedentes técnicos, entre ellas saber las afectaciones al medio ambiente y cualquier otro efecto que puede producir este socavón. Se le pide informar también de las acciones que está efectuando el servicio a raíz de este asunto.
En 2018 la sede realizó una misión de observación en Tierra Amarilla en cuyo informe se advierte la situación de precariedad y extrema vulnerabilidad del territorio. Entre otras cosas, en el informe se indica que “existe una falta de información en la población de las comunas de Copiapó y particularmente de Tierra Amarilla, sobre los riesgos asociados a las actividades productivas, tanto mineras como agrícolas”. También en el informe se constató “la ausencia de un Plan Regulador Comunal en Tierra Amarilla, lo que repercute en una falta de ordenamiento territorial adecuado”.