El INDH acusa a nueve personas por los delitos de tráfico de migrantes y asociación ilícita. Se trata de hechos perpetrados entre febrero y agosto de 2021. Las víctimas tenían como destino la comuna de Estación Central.
La sede de la Región Metropolitana (RM) del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) participó como querellante en la apertura de un juicio oral por delitos de tráfico de migrantes y asociación ilícita. El juicio oral comenzó este miércoles 16 de agosto ante el 4° Tribunal Oral en lo Penal de Santiago y se refiere a delitos cometidos entre febrero y agosto de 2021. Los acusados en este caso son A.A.A.M., J.V.N.M., E.A.R.F., P.A.G.R., R.H.C., D.J.A.R., J.A.B.T., M.R.M.M. y W.C.A.
Todas estas personas enfrentan cargos por los delitos de tráfico de migrantes agravado y asociación ilícita. Son ocho hechos por los cuales se detectaron, hasta el momento, más de 110 víctimas. Se calcula que podrían llegar a 3.600 personas, a una tasa de 30 ingresos por día. Hay niños, niñas y adolescentes de distintas nacionalidades entre las víctimas. Un décimo perpetrador, quien se encuentra identificado, todavía no resulta detenido.
Según la acusación del Ministerio Público, de febrero a agosto de 2021 estas nueve personas formaron una red destinada a ingresar personas a Chile. Ellas se coordinaban desde la Región Metropolitana. Así se fijaban los pagos, que oscilaban entre los 200 y los 800 dólares o cifra equivalente en otra moneda. Su líder era W.C.A., quien tenía la misión de coordinar y ejecutar el cruce y luego llevar a las personas hasta la comuna de Estación Central.
Pese a la emergencia sanitaria vigente en el país, todas las personas esperaban seguir recorrido hacinadas en pequeñas locaciones. Además, la ruta por el desierto y las fluctuaciones de la temperatura ponían en riesgo la vida de las víctimas.
Acción del INDH
Si las víctimas no acreditaban el pago, eran mantenidas en casas de seguridad en Colchane o Pozo Almonte. La ruta utilizada por la organización partía en Venezuela o en el país que correspondiera o incluso en Bolivia. En el tramo Bolivia-Chile los guiaban trocheros (coyotes), quienes evadían controles migratorios. Ya dentro de Chile, los migrantes eran trasladados en vehículos conducidos por la líder de la organización o su cónyuge.
Cabe recordar que entre las atribuciones que la ley confirió al INDH está la de deducir querella por hechos relativos al tráfico ilícito de migrantes o a la trata de personas.