Un equipo de la sede del INDH se reunió con residentes de este sector rural de la comuna de Quilpué, quienes están movilizados por la llegada a su zona de un proyecto para tratar materiales auríferos, el cual ha sido objeto de denuncias y quejas.
Las profesionales de la sede de Valparaíso del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Paulina Toro y Javiera Tapia, concurrieron a Colliguay, un sector rural de la comuna de Quilpué, para reunirse con representantes de las comunidades, que rechazan la instalación de la Planta Carmelita. Se trata de un proyecto para procesar material aurífero, que contaría con permiso de Sernageomin.
El equipo del INDH entregó orientación jurídica a la comunidad y además les planteó el rol de la sede en resguardo del derecho a un medio ambiente libre de contaminación. “Como sede acompañamos a la comunidad en la defensa de sus derechos, junto con evaluar acciones administrativas y judiciales que se estimen pertinentes para velar por su defensa”, dijo Tapia.
Los representantes de la comunidad están en contacto con la diputada Carolina Marzán y también con la alcaldesa de Quilpué, Carolina Corti. Mientras que la primera los acompañó en una visita al lugar donde operaría el proyecto, la edil desarrolló una labor de fiscalización en ese mismo sitio. Los residentes dicen que han presenciado irregularidades en la instalación de Carmelita.
Es importante mencionar que la Superintendencia de Medio Ambiente realizó también una inspección a la planta para verificar el estado de ejecución de este proyecto. Esta acción se realizó luego de recibir denuncias sobre emisiones contaminantes y además sobre extracción de agua. De igual modo, la comunidad mencionó que hace pocos días se detectó la circulación de camiones de gran tonelaje, por una cuesta del sector.