INDH y su Área de Memoria incluyó las desapariciones de Hugo Arispe (Arica, 2001) y de José Vergara (Alto Hospicio, 2015). A ambos los detuvo Carabineros y nunca más los vieron sus familiares.
El Área de Memoria, Archivos y Documentación del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) acaba de incluir tres nuevos casos a “Rehuir el Olvido”. Esta plataforma, lanzada en agosto pasado, expone vulneraciones a los derechos de las personas ocurridas en las última tres décadas. Se trata de hechos asociados principalmente a grupos de especial protección.
La plataforma tiene el propósito de impedir que casos como los incluidos sean olvidados. Aspira a que logren reconocimiento como hitos fundamentales de la memoria colectiva. A fin de cumplir el objetivo, “Rehuir el Olvido” ofrece información de cada caso, su contexto histórico y social e identifica aquellos derechos vulnerados, según el sistema internacional e interamericano.
Esto, a modo de contribución del INDH para empoderar los casos dentro de la memoria histórica. Es así como los nuevos casos incluidos ponen en evidencia algún tipo de vulneración a derechos como la salud, la educación, a vivir en un medioambiente libre contaminación, entre otros. Dos de los nuevos casos, al mismo tiempo, corresponden a detenidos desaparecidos en democracia.
En estos últimos dos casos, el INDH presentó acciones legales para obtener la verdad sobre qué pasó con las víctimas.
Casos del INDH
El primero de ellos es Hugo Arispe. Su desaparición ocurrió en 2001 luego de que Carabineros lo llevó a un recinto carcelario por Carabineros. La familia de la víctima enfrentó variadas dificultades cuando quiso averiguar dónde estaba. Documentos adulterados y versiones contradictorias. El INDH interpuso una querella por el delito de secuestro calificado, Esto permitió a los tribunales de justicia reconsiderar la causa por ser un caso de desaparición forzada.
El segundo corresponde a José Vergara, de 2015. El hecho se registró en Alto Hospicio cuando Carabineros lo detuvo a causa de una crisis mental que sufrió cuando estaba en su casa. La víctima padecía esquizofrenia. En 2023, la Corte Interamericana de DD.HH. admitió una causa por desaparición forzada, lo que constituye un precedente importante que va de la mano con la vulneración de su derecho a la salud como persona neurodivergente.