INDH O´Higgins da seguimiento a avance de COVID-19 en cárceles y se entrevista con internos de penal de Rancagua a través de videoconferencias

INDH O´Higgins da seguimiento a avance de COVID-19 en cárceles y se entrevista con internos de penal de Rancagua a través de videoconferencias

Abril 13, 2020

El Instituto ha puesto énfasis en la necesidad de prestar particular atención a personas a grupos de especial protección, tales como personas adultas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y VIH.  

El Instituto Nacional de Derechos Humanos de O’Higgins ha coordinado con Gendarmería de Chile un mecanismo de entrevistas a internos del Complejo Penal de Rancagua, que consiste en comunicaciones directas por videoconferencia, para recibir denuncias de vulneraciones de derechos, información sobre la situación interna del penal, y para entregar información respecto de causas en curso.

La respuesta estatal al Coronavirus en los recintos penales es una situación que se vincula directamente a los derechos de las personas privadas de libertad y de los gendarmes, pero asimismo, afecta al sistema de salud pública y a su capacidad de proteger la salud y la vida de toda la población.

Es por esto que el Instituto mantiene permanente atención respecto de la situación de las personas privadas de libertad en el marco de la crisis por el Coronavirus COVID-19, además de estar en comunicación constante con las autoridades de Gendarmería.

El INDH ha puesto énfasis en la necesidad de prestar particular atención a personas a grupos de especial protección, tales como personas adultas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y VIH.  Ha emitido también solicitudes de información y recomendaciones en relación con la situación de internos y la pandemia, por ejemplo sugiriendo mantener una comunicación regular con los internos, ya que persiste entre ellos un alto nivel de ansiedad por posibles contagios de Coronavirus 19 al interior del recinto.

David Bahamondes, jefe regional del INDH de O’Higgins, señaló que “un brote en establecimientos carcelarios podría tener efectos gravísimos. La situación afectaría en primer término a personas que se encuentran bajo custodia del Estado, y también a los gendarmes que trabajan en establecimientos penales y sus familias”.

Un brote de COVID-19 en un recinto penal impactaría a la cobertura de salud pública dispuesta para la crisis y los internos en condiciones de salud más graves requerirían sin discriminación de atención hospitalaria, afectando la disponibilidad de las unidades de salud.