Las autoridades del INDH enfrentaban una querella que un particular presentó ante el 8° Juzgado de Garantía de Santiago, motivada por una acción penal previa por tráfico de influencias.
En el 8° Juzgado de Garantía de Santiago quedó a firme el sobreseimiento de la querella por prevaricación administrativa que un particular interpuso contra la directora y seis consejeras y consejeros del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). Este querellante se desistió del recurso que presentó ante la Corte de Apelaciones de Santiago intentando revertir la resolución de primera instancia que sobreseyó a las autoridades del INDH.
Ratificado este sobreseimiento, el jefe de la Unidad de Protección de Derechos del INDH, David Bahamondes, dijo que “con esto se confirma finalmente que el instituto actuó completamente en el marco de sus atribuciones”. La querella contra la directora y parte del consejo fue interpuesta a raíz de la presentación previa de una acción penal por tráfico de influencias en el contexto de un caso conocido como Operación Topógrafo.
Esta querella por tráfico de influencias fue decidida por el Consejo del INDH y luego interpuesta ante el 7° Juzgado de Garantía de Santiago “en contra de quienes resulten responsables”. Surgió a raíz de conversaciones de WhatsApp de un teléfono celular incautado a quien se desempeñara como ministro de la Corte de Apelaciones, en que éste intervenía ilegalmente en un nombramiento para la Corte Suprema. El INDH estimó que lo abordado en estas conversaciones vulneraba el derecho a un juez independiente e imparcial.
Decisión ante querella contra INDH
Fue luego de esa primera querella que un particular interpuso la acción contra la directora y seis consejeras o consejeros. El pasado 7 de marzo el 8° Juzgado de Garantía resolvió dictar el sobreseimiento definitivo en la causa, acogiendo una petición del Ministerio Público. El ente persecutor había estimado que los hechos contenidos en la querella no eran constitutivos de delito.
Ese día el tribunal estimó que los hechos contenidos en la querella daban cuenta de “una deliberación colegiada que se produce respecto a una norma específica que es regulación propia, un protocolo institucional que regula el INDH y que por lo tanto se adopta de forma colectiva, cumpliendo con la formalidad y los protocolos en sí misma”.
La decisión fue rebatida por el querellante, que presentó un recurso a la Corte de Apelaciones de Santiago. Pero el pasado 24 de marzo presentó un nuevo escrito desistiéndose de su reclamo, acogido por el tribunal de alzada.