El Tribunal Oral en lo Penal de Copiapó condenó a tres años de presidio remitido, a un carabinero que en 2012 –en el marco de las protestas sociales que se llevaron a cabo en la ciudad de Freirina- torturó a cuatro jóvenes, situación que motivó la intervención del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) a través de una querella criminal.
Según el relato de los jóvenes, cuando se trasladaban por un camino colindante a la ciudad, un grupo de Carabineros de Fuerzas Especiales los detuvo y les realizó un violento control de identidad, en el cual fueron duramente golpeados – con puños y piernas- hasta quedar tendidos en el suelo.
La situación de uno de los jóvenes fue particularmente compleja, pues –a pesar de advertirles a los carabineros de su condición de invalidez, debido a que presenta una insuficiencia renal- fue violentamente agredido en uno de sus ojos.
Según consta en la querella del INDH, los golpes fueron acompañados de una serie de mensajes ofensivos y tendientes a generar temor en las víctimas, tales como “matemos a estos hueones”, “quemémoslos mejor” y “violémonos a estos hueones”. Incluso el escrito detalla cómo uno de los funcionarios policiales intentó desvestir a uno de los detenidos e introducir su bastón de servicio en su ano.
A pesar de la sentencia condenatoria, otros tres carabineros de Fuerzas Especiales fueron absueltos por el tribunal.